2026-06-05
Tratamiento Termal en la Artritis Gotosa
La artritis gotosa es una enfermedad reumatológica que puede afectar al sistema musculoesquelético en su conjunto, abarcando esencialmente las articulaciones, pero puede tener repercusión sistémica en varios órganos, sobre todo cuando se asocia a otras patologías como la obesidad o la hipertensión arterial.
Se vuelve conocida cuando surge una crisis aguda a la que, popularmente, se llama "gota", resultante de la acumulación de cristales de ácido úrico en los tejidos de las articulaciones. La "gota" puede ocurrir cuando hay una baja eliminación de ácido úrico por parte de los riñones o cuando nuestro organismo produce ácido úrico en exceso, situación clínicamente conocida como hiperuricemia.
La hiperuricemia puede ser causada por la ingesta de alimentos con niveles altos de purinas (compuestos químicos que forman ácido úrico al ser metabolizados) sin embargo, la mayor parte del ácido úrico en la sangre no proviene de la dieta.
Por motivos desconocidos, no todas las personas con niveles anormalmente elevados de ácido úrico en la sangre (hiperuricemia) desarrollan gota.
La gota afecta más frecuentemente a las articulaciones de los pies, especialmente la base del hálux ("dedo gordo" del pie), provocando dolor de intensidad variable, edema (hinchazón), rubor (enrojecimiento), cansancio y rigidez, con limitación de los movimientos. Sin embargo, puede afectar a otras áreas: tobillos, dorso de los pies, rodillas, muñecas y codos.
La gota tiende a afectar a estas áreas más frías, ya que los cristales de ácido úrico se forman más rápidamente en zonas frías que en zonas calientes. La gota rara vez afecta a las articulaciones de las partes más calientes y centrales del cuerpo, como la columna vertebral, las caderas o los hombros.
Diagnóstico y tratamiento en la artritis gotosa
Un diagnóstico temprano y preciso es esencial para instaurar el tratamiento adecuado, controlar la evolución de la enfermedad, evitar complicaciones, aliviar los síntomas (sobre todo en la crisis aguda de gota) y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Lo ideal será tener hábitos de vida saludables, evitando consumir en exceso alimentos ricos en purinas (carnes rojas, mariscos, bebidas alcohólicas, especialmente la cerveza, y refrescos), beber mucha agua y practicar ejercicio físico con el objetivo de prevenir también la obesidad o el exceso de peso, la diabetes y el colesterol elevado, que pueden aumentar el riesgo de desencadenar una crisis de gota.
La falta de tratamiento crónico puede conducir a la gota toácea (nódulos de cristales en la piel o articulaciones), deformidades articulares, lesiones óseas y cálculos renales.
Tras el diagnóstico, su médico de cabecera deberá iniciar el tratamiento lo antes posible. Existe tratamiento capaz de retrasar la progresión de la enfermedad y atenuar los síntomas, concretamente la terapia medicamentosa (medicamentos), aunque esta pueda tener algunos efectos secundarios.
El tratamiento termal es una excelente opción complementaria o alternativa al tratamiento medicamentoso, con varias ventajas y beneficios para los pacientes, tal como explicaremos a lo largo de este artículo.
¿Cómo funciona el tratamiento termal en la artritis gotosa?
El agua termal, concretamente la de las Termas de Chaves, contiene en su constitución determinados minerales terapéuticos con beneficios demostrados en el tratamiento de diversas patologías, entre las que se incluyen las patologías reumatológicas.
El termalismo utiliza el agua termal a una temperatura elevada (agua más caliente de lo habitual, entre los 34º y los 38ºC) para relajar los músculos y aumentar la temperatura de las articulaciones sumergidas en ella, teniendo un efecto antiinflamatorio.
La inmersión en agua termal provoca vasodilatación (dilatación de los vasos sanguíneos de las zonas afectadas), lo que aumenta el flujo de oxígeno y nutrientes hacia los músculos y articulaciones, ayudando a reducir el dolor y el malestar.
La hidroterapia se recomienda frecuentemente en casos de enfermedades reumáticas, ya que permite al enfermo practicar ejercicio físico de forma segura y con mayor facilidad. La inmersion corporal en el agua reduce el peso y la presión sobre las articulaciones, facilitando el movimiento y promoviendo la relajación muscular.
¿Existe evidencia científica de que el tratamiento termal es eficaz?
Sí. Diversos estudios clínicos aleatorizados han demostrado que el tratamiento termal es eficaz en varias enfermedades reumatológicas. Los resultados pueden variar en función de la patología existente, de la gravedad de la enfermedad, de las características individuales de cada persona, del tipo de tratamiento termal realizado y de las propiedades específicas de las aguas utilizadas.
El tratamiento termal tiene innumerables beneficios y permite tratar las enfermedades reumatológicas de una forma más natural, recurriendo a menos fármacos.
Las aguas termales calientes y ricas en minerales, como las de las Termas de Chaves, son particularmente indicadas para enfermedades reumatológicas como la artritis gotosa, ya que disminuyen la inflamación articular, aliviando el dolor en las zonas afectadas de forma natural.
La combinación de diferentes métodos terapéuticos puede también contribuir a mejores resultados. Por ejemplo, la asociación de la hidroterapia con técnicas de Medicina Física y de Rehabilitación (fisioterapia), entre otras, tiende a proporcionar efectos más duraderos y eficaces.
Beneficios del termalismo en la artritis gotosa
El tratamiento termal proporciona múltiples beneficios y permite abordar las enfermedades reumatológicas de forma natural, recurriendo a menos fármacos (medicamentos).
El agua termal de las Termas de Chaves, con características hipertermales e hipermineralizadas, contribuye a aliviar los síntomas de estas enfermedades, reduciendo la inflamación articular y atenuando el dolor en las zonas afectadas.
Existen, además, diversas ventajas y beneficios relacionados con el termalismo en el tratamiento de las enfermedades reumatológicas, a saber:
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Relajación de los músculos y articulaciones;
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Mejora de la movilidad articular, aumentando así la flexibilidad en las zonas afectadas;
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Mejora del sueño;
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Mejora de la calidad de vida del paciente.
¿Qué debo saber antes de iniciar el tratamiento?
Al tratarse de una enfermedad crónica, esta patología exige un seguimiento médico regular a lo largo de toda la vida. Es fundamental buscar asesoramiento médico antes de iniciar un tratamiento termal y mantener las consultas de seguimiento con su médico de cabecera.
En la mayoría de las situaciones, el tratamiento termal revela mayor eficacia cuando se realiza de forma regular y durante períodos prolongados, lo que contribuye a retrasar la progresión de la enfermedad y a mejorar el bienestar general del enfermo.
Tras la evaluación en consulta, el médico hidrólogo definirá un plan de tratamiento termal adecuado, que podrá ser combinado con otras terapias para potenciar los resultados. El éxito del tratamiento varía de persona a persona y depende del tipo y de la gravedad de la enfermedad, así como de las características del agua termal y de las técnicas aplicadas.
Por último, cabe destacar que las aguas termales calientes e hipermineralizadas, como las de las Termas de Chaves, siguen siendo las más indicadas para patologías reumatológicas como la artritis gotosa.
Este artículo se publicó originalmente en Saúde e Bem-Estar - www.saudebemestar.pt y fue escrito en colaboración con Termas de Chaves.